Las frutas deshidratadas y sus grandes beneficios para el cuerpo

¿Qué son las frutas deshidratadas?

Las frutas deshidratadas son, simplemente las frutas a las que se les ha extraído la mayoría de su contenido de agua, mediante técnicas de deshidratación o de secado. O también, pueden secarse de forma natural al sol.

Ya se consumían en la antigua Mesopotamia ya que a pesar de su tamaño fueran tan hipercalóricos. Además, era una ventaja que se pudieran conservar mucho más tiempo en perfecto estado que la fruta fresca.

Beneficios y propiedades nutricionales que nos aportan al cuerpo

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⇒ NOS APORTAN UNA ENERGÍA VITAL

Es un alimento muy recomendado para reestablecer la energía que consumimos en nuestro día a día. Una ración normal de fruta deshidratada (entre 25 y 50 gramos) nos aporta al cuerpo 50-70 Kcal.

Las frutas más energéticas son las uvas pasas, ya que nos aportan 278 Kcal por cada 100 gramos. Las segundas más energéticas son los higos secos, con 248 Kcal por cada 100 gramos. Y, en tercer lugar, se sitúan las ciruelas, con 172 Kcal por cada 100 gramos.

⇒ ALTO CONTENIDO EN FIBRA

Esto convierte a las frutas deshidratadas como un excelente alimento para el estreñimiento y mejorar el tracto intestinal.

⇒ NOS SACIAN

Las frutas deshidratadas nos dan una sensación de saciedad debido al alto contenido en fibra. Por eso, este alimento es idóneo como tentempié o un snack para tomar entre horas muy saludable.

⇒ Ayudan a nuestro cuerpo a PREVENIR LA ANEMIA

Para cualquier persona que tenga los niveles de hierro bajos en la sangre, se le recomienda ingerir frutas deshidratadas, y especialmente, los orejones de albaricoque ya que contienen hasta 7 mg. de hierro por cada 100gr. Se recomienda ingerir estas frutas acompañadas de zumo de frutas (con vitamina C) como de naranja, kiwi… De esta manera, se aprovechará mejor el hierro.

⇒ APTAS PARA DIABÉTICOS

Las frutas deshidratadas tienen gran cantidad de azúcares simples y no inducirían a un aumento rápido de la concentración de azúcar en la sangre. Los diabéticos pueden implementar los frutos secos a su dieta, pero con un consumo racional.

Estos alimentos deshidratados también reducen el riesgo de padecer cáncer, prevenir enfermedades cardíacas y ayudar a mujeres embarazadas.

Cómo podemos comernos las frutas deshidratadas

Siempre podemos comernos estas frutas directamente en forma de tentempié o postre como los dátiles, los orejones o las uvas pasas. Pero también podemos añadirlas a platos calientes, ensaladas o postres dulces.

Para una receta de plato caliente, se puede hacer un guisado de pollo con uvas pasas o un conejo con orejones y ciruelas pasas. Esto dará un sabor diferente al plato y además será nutritivo y saludable.

Para su uso en ensaladas es sencillo, ya que se pueden utilizar la mayoría de frutas deshidratadas más comunes como orejones o pipas. También se pueden hacer salsas para carnes y pastas muy ricas.

Luego están las recetas dulces que todos conocemos y que tanto nos gustan como, por ejemplo, cookies con varias frutas deshidratadas, bizcochos con orejones o dátiles…

Como podemos ver, las frutas deshidratadas son un gran recurso para cocinar bien y comer sano.