¡Al agua frutos secos!

Sumergir las semillas y los frutos secos en agua optimiza su capacidad nutritiva

Los frutos secos y las semillas son alimentos esenciales que debemos incorporar en nuestra dieta diaria por su alto contenido en nutrientes y grasas saludables. Y si en su estado natural ya nos aportan una gran cantidad de proteínas, vitaminas y minerales, hay una forma para aprovecharnos de sus nutrientes todavía más.

Para ello, debemos liberarlos de los “ladrones” que contienen. Pero, ¿qué son estos pequeños cacos? Se trata de los ácidos fíticos, unos antinutrientes que atrapan parte de los minerales (sobre todo el magnesio, manganeso, hierro, zinc y calcio) que impiden que se absorban.

Frutos secos remojados

Para podernos liberar de estos ladrones y beneficiarnos del 100% de los nutrientes hay que, simplemente, activar las semillas o los frutos secos. Al hacerlo, se potencia su contenido alimenticio, se favorece la absorción de nutrientes y, por tanto, son más fáciles de digerir.

Ahora bien, ¿cómo se activan los frutos secos? Es un proceso tan sencillo como ponerlos a remojo. Al estar sumergidos en agua, el ácido fítico se queda en ella y se transforma, dejando libertad a las proteínas, vitaminas y minerales.

Cuando empiezan a absorber el agua y a hincharse, se activan las enzimas que separan a los nutrientes de sus “ladrones”. Así, al liberarlos, optimizaremos su capacidad nutritiva.

Pero cuidado, no todas las semillas o frutos secos se activan al estar en contacto con el agua ni todas son aptas para remojar durante mucho tiempo. Es el caso de, por ejemplo, las semillas de lino o de chía. Los alimentos que mejor quedarán tras haberlos puesto en remojo son las nueces, almendras, avellanas y las semillas de girasol y de sésamo.

Y como sabemos que el tiempo es oro, no hace falta estar mirando los frutos secos mientras están a remojo. Basta con dejarlos sumergidos por la noche, mientras dormimos, por ejemplo. Así, al despertarnos por la mañana estarán listos para tomar un rico desayuno repleto de nutrientes y energía, ideales para coger las fuerzas necesarias para afrontar el día. ¿A qué esperas para darles un chapuzón?